El Clínico San Cecilio aborda la vida tras el ictus junto a pacientes, cuidadores y asociaciones
El Hospital Universitario Clínico San Cecilio ha celebrado esta semana la III Jornada para familiares y pacientes con ictus. El encuentro ofrece un espacio de información y diálogo para las personas afectadas y para quienes las cuidan y acompañan, desde la fase aguda de la enfermedad hasta la convivencia con sus secuelas.
Organizada por el Servicio de Neurología, la jornada se desarrolla, una vez más, de la mano de las entidades con las que el hospital trabaja en la atención y el apoyo a estas personas: Neuroafeic, Daño Cerebral Granada y Fundación AISSE. Su participación permite conectar la atención hospitalaria con las necesidades que surgen al regresar al domicilio y retomar la vida cotidiana.
El encuentro, celebrado este martes en horario de tarde en el salón de actos, se enmarca en la semana en que se conmemora el Día Mundial del Ictus, fechado cada 29 de octubre. El programa de esta tercera edición presta especial atención al descanso, las emociones y las repercusiones familiares, laborales y sociales de la enfermedad, incorporando tanto la perspectiva profesional como la experiencia de los propios pacientes.
La bienvenida ha sido a cargo de la subdirectora médica Mónica Ruiz-Alba; Belén Castro, jefa del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación; Inmaculada Villegas, jefa de la Sección Neurovascular; y Ana Isabel Ramos, enfermera supervisora de Neurología.
En este sentido, Raquel Piñar, jefa del Servicio de Neurología del Clínico de Granada, señala que «compartir las experiencias de pacientes y cuidadores nos ayuda a conocer mejor las dificultades que encuentran en su día a día. Las asociaciones aportan ese conocimiento y un apoyo cercano para afrontar la vuelta a casa y los cambios en la vida familiar, laboral y social».
Por su parte, Inmaculada Villegas explica que «tras la fase aguda, las necesidades de cada persona pueden ser muy diferentes. Además de las secuelas físicas, es necesario prestar atención al sueño y al bienestar emocional, y orientar a quienes acompañan al paciente para que sepan cómo ayudar y dónde encontrar apoyo».
Durante el desarrollo del programa previsto para la jornada, Juan Anaya, fisioterapeuta de Fundación AISSE, ha abordado el sueño tras el ictus. Por su parte, Irene Carmona, directora de Daño Cerebral Granada, ha presentado el taller ‘Mujeres y daño cerebral’, mientras que Joaquín Pavón, neuropsicólogo de Neuroafeic, centró su intervención en el acompañamiento emocional durante la transición del hospital al hogar.
La experiencia de los pacientes, en el centro del encuentro
Uno de los espacios principales de la jornada ha sido una mesa redonda en la que pacientes y profesionales compartían experiencias sobre el control de los factores de riesgo vascular, los hábitos de vida saludables y los cambios que puede implicar un ictus en el entorno familiar, el trabajo y las relaciones sociales.
En este diálogo han participado personas vinculadas a las tres entidades colaboradoras y un paciente en seguimiento neurovascular, junto con los profesionales que intervienen en las charlas. La mesa ha estado moderada por Pedro Guirado, neurólogo; María Ángeles Vargas, enfermera de Neurología; y Laura Olmo, médica rehabilitadora.
La jornada ha contado también con mesas informativas instaladas a la entrada del salón de actos por el Grupo de Enfermería Neurovascular Andaluz (GENVA), donde pacientes, familiares y cuidadores han podido resolver dudas y recibir orientación sobre los cuidados tras un ictus.
Sobre ictus
El ictus afecta cada año a unas 120.000 personas en España, según las estimaciones difundidas por el Ministerio de Sanidad. En Andalucía, esta cifra se sitúa entre 17.000 y 21.000 nuevos casos anuales. La prevención resulta fundamental: hasta el 90% de los casos podrían evitarse actuando sobre los hábitos de vida y los factores de riesgo modificables.