La insuficiencia cardíaca es una patología cardiovascular cuya prevalencia no cesa de aumentar, habiéndose convertido en una verdadera “epidemia” y un problema de salud de primera magnitud en los países occidentales, y por ende en la Comunidad Autónoma Andaluza.

Presenta morbilidad y mortalidad altas, es la causa más frecuente de hospitalización por encima de los 65 años, y la tasa de reingresos aumenta progresivamente, especialmente en los pacientes de mayor riesgo y edad. Además, la insuficiencia cardiaca representa una carga financiera considerable, especialmente en el capítulo del gasto hospitalario y farmacéutico; el control clínico de la IC representa entre el 1-2% del gasto sanitario total en la mayoría de los países de nuestro entorno.

El tratamiento de la insuficiencia cardiaca avanzada es complejo y supone un reto para el conjunto del Sistema Sanitario Público. Las personas con insuficiencia cardiaca requieren ser atendidas en todos los ámbitos sanitarios en diferentes momentos de su evolución, con constantes modificaciones y reajustes terapéuticos. En este escenario, es necesario reorientar la atención hacia un modelo más integral que mejore la efectividad, garantizando al mismo tiempo la continuidad asistencial, la diversificación de los servicios y la orientación de éstos hacia la persona, centrándose en el diagnóstico precoz en los estadios iniciales de la enfermedad y la puesta en marcha de modelos asistenciales orientados a fomentar el autocuidado.

En esa línea, para la aplicación y desarrollo del proceso asistencial integrado (PAI) de insuficiencia cardiaca andaluz se han creado estructuras clínicas que permitan el manejo integral de estos pacientes: “los Programas y Unidades de Insuficiencia Cardiaca”. Dichos programas están avalados científicamente por las guías de práctica clínica en insuficiencia cardiaca porque han demostrado mejorar la calidad de vida, evitar reingresos y disminuir la mortalidad de los pacientes.

Última Actualización de la Página: 18/01/2019 19:41:45