Doble reconocimiento para un trabajo sobre la cronología de la infección por COVID-19 en profesionales sanitarios elaborado por un Especialista Interno Residente del Clínico San Cecilio

Escrito por Francisco HERRERA el 12 feb. 2021
La Sociedad Española de Epidemiología y la Real Academia de Medicina y Cirugía de Andalucía Oriental han otorgado sendos premios a Mario Rivera, EIR de Medicina Preventiva
Doble reconocimiento para un trabajo sobre la cronología de la infección por COVID-19 en profesionales sanitarios elaborado por un Especialista Interno Residente del Clínico San Cecilio

El trabajo ‘Evolución de la infección por COVID-19 en profesionales sanitarios: desde el contacto sospechoso hasta la PCR negativa’ realizado por Mario Rivera Izquierdo, Especialista Interno Residente del Clínico San Cecilio, en colaboración con el servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública del hospital y la Universidad de Granada ha logrado un doble reconocimiento.

Por un lado, la Real Academia de Medicina y Cirugía de Andalucía Oriental le ha concedido Ex Aequo el Premio ‘Juan Antonio García Torres’ del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Granada. Por otro, ha sido seleccionado con el premio CIBERESP como una de las mejores comunicaciones presentadas por personal investigador joven en el I Congreso Virtual de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) y de la Associaçao Portuguesa de Epidemiología (APE).

El trabajo reconocido describe la cronología de la infección por COVID-19 entre profesionales sanitarios con diagnóstico positivo en el Hospital Cínico San Cecilio. Para ello, Rivera analizó una serie de 76 casos diagnosticados con PCR positiva entre el 11 de marzo y el 13 de abril de 2020. A través de su historia clínica y entrevistas telefónicas se recogió información sobre las fechas de contacto sospechoso, inicio de síntomas, primera PCR positiva, final de síntomas y primera PCR negativa.

El objetivo era conocer los tiempos medianos de cada una de las fases que experimenta un profesional infectado con los conocimientos de los que se disponía en la primera ola, cuestión que el autor consideraba “esencial dadas las implicaciones en Salud Pública que presenta este colectivo”. Así, por ejemplo, según este trabajo, entre el contacto de riesgo y el positivo transcurrieron cuatro días de media, mientras que entre el inicio y fin de síntomas la media fue de 14 días. Del estudio se extraen otros datos, por ejemplo que entre el inicio de síntomas y la primera PCR negativa pasaron 31 días o que entre la primera PCR positiva y la primera negativa el período medio fue de 25 días, que al no disponer de serologías ni de medición de umbral de ciclos (CT) era la única medida disponible para el seguimiento. Los datos del estudio sugirieron que realizar pruebas de PCR muy cercanas al inicio de síntomas no fue rentable para objetivar negativizaciones durante la primera ola de SARS-CoV-2. Asimismo, el estudio apuntó que las mujeres y los profesionales de mayor edad tardaban más tiempo en negativizar la PCR, datos que fueron de utilidad para individualizar su seguimiento durante los primeros meses de la pandemia.