Usuarios y profesionales de la Comunidad Terapéutica de Salud Mental trabajan conjuntamente en un huerto que ya ha empezado a dar sus frutos

Escrito por Samara GARCIA el 2 ago. 2021
Etiquetas: Salud Mental
El dispositivo se trasladó hace algo más de tres meses, desde su anterior ubicación en Alfacar, a un ala del Pabellón Médico de especialidades del antiguo hospital Clínico
Usuarios y profesionales de la Comunidad Terapéutica de Salud Mental trabajan conjuntamente en un huerto que ya ha empezado a dar sus frutos

Tomates, calabacines, berenjenas, pimientos, calabazas, pepinos y hasta tomates cherry son algunos de los exquisitos productos que cultivan desde abril los usuarios y profesionales de la Comunidad Terapéutica de Salud Mental del Hospital Universitario Clínico San Cecilio. Y lo hacen en el huerto puesto en marcha en sus recientemente estrenadas instalaciones del centro Doctor Olóriz (antiguo Clínico) 

Una veintena de pacientes se afanan cada día junto a los profesionales de terapia ocupacional y la ayuda del resto del equipo de la Comunidad para trabajar la tierra y mantener el huerto en óptimas condiciones para los cultivos. 

“Las investigaciones han demostrado los efectos positivos de la horticultura y la jardinería en el autoestima y estado de ánimo de personas con ansiedad o depresión” señala Lola Plaza, supervisora de Enfermería de la Comunidad, que subraya “el papel del huerto como punto de encuentro entre profesionales y pacientes, convertido en lugar de aprendizaje continuo y mutuo”.

Actualmente, ya han recogido las primeras cosechas de calabacines, pimientos y berenjenas  y los tomates están ya en su ultima fase de crecimiento. La relación con las plantas se puede entender, según la Terapeuta Ocupacional, como una "relación social básica donde si cuidas las plantas te devuelven el favor". Y sí, “el favor está siendo devuelto con unas magnificas hortalizas que posteriormente se utilizan en el Taller de Cocina. De hecho, han servido como ingredientes para elaborar pisto, pastel de berenjenas y calabacines rellenos” señala uno de los usuarios que cocinaron una de esas recetas en dicho taller.

El huerto de la Comunidad Terapéutica tiene, por tanto, un doble valor ya que contribuye a la recuperación de los usuarios y a mantener un estilo de vida saludable realizando actividad física y manteniendo una alimentación equilibrada.