El  Hospital Universitario de Granada define su Política de Gestión Ambiental y Energética  (PDF 9.66MB 11-12-2021)(PDF 9.66MB 26-07-2018)con la orientación de conseguir un equilibrio de responsabilidades en materia de sostenibilidad económica, social y ambiental.Los Sistemas de Gestión Ambiental y Energética del Hospital tienen como finalidad la protección y respeto del medio ambiente mejorando el desempeño energético corporativo e incidiendo en el ahorro y la eficiencia en el uso de la energía para contribuir a mitigar los efectos del cambio climático asociados a su actividad mediante la gestión energética de las instalaciones de todos sus centros. Su cumplimiento es impulsado y liderado por la Dirección y compete a cada una de las personas que trabajan en el mismo, para ello el Hospital Universitario San Cecilio (HUSC) asume la Política Ambiental y Energética del SAS , definida en base a los siguientes principios:

  • Documentar, implantar y mantener al día un Sistema Integral de Gestión Ambiental que integre de forma específica la gestión energética, comprobando periódicamente su eficacia, como base para la mejora continua del desempeño ambiental y energético.
  • Comunicar a los profesionales la Política Ambiental , así como garantizar su disponibilidad a las partes interesadas.
  • Cumplir los requisitos legales ambientales así como aquellos relacionados con el uso y consumo de la energía y la eficiencia energética, que resulten aplicables.
  • Cumplir con otros requisitos ambientales que la organización suscriba de manera voluntaria y en la medida de lo posible, adelantare a las disposiciones legales de futura aparición.
  • Prevenir la contaminación y minimizar los impactos ambientales producidos por la actividad de los distintos centros, en especial los debidos a la generación y gestión de los residuos sanitarios así como los derivados el uso de recursos energéticos.
  • Llevar a cabo sus actividades con el criterio de la minimización del consumo de recursos naturales (agua, combustibles y energía).
  • Impulsar la adquisición de productos y servicios energéticamente eficientes, así como el diseño para mejorar el desempeño energético.
  • Controlar periódicamente los aspectos ambientales de las instalaciones, adoptando acciones correctivas cuando fuese necesario, tanto en situación normal de funcionamiento como en las situaciones de emergencia.
  • Establecer y revisar periódicamente objetivos y metas de mejora.
  • Promover la implantación progresiva en los distintos centros de un Sistema Integral de Gestión Ambiental conforme a criterios ISO 14001, ISO 50001, EMAS así como de los emanados de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía como referente técnico.
  • Potenciar entre los profesionales de los centros, proveedores, usuarios y otras partes interesadas la concienciación y sensibilización ambiental.
  • Fomentar y promover actuaciones de investigación, educación y formación ambientales en su área de referencia.

 

El Complejo Hospitalario Universitario de Granada sigue apostando por la Gestión Ambiental. Para ello se lleva a cabo una serie de actuaciones con el objeto de dar cumplimiento a los compromisos de carácter voluntario en materia ambiental, subscrito mediante la adhesión al Reglamento europeo EMAS III y a Global Reporting Initiative (GRI)

 

 

 

En el siguiente enlace podrás consultar toda la información de gestión medioambiental de interés y que nos compete como Servicio que forma parte de este hospital. 

Documentos Generales Sistemas de Gestión Ambiental y Energético

Documentos específicos, generales y operativos del Sistema de Gestión Ambiental y Energético

  

  -Procedimientos Operativos  SGA+E

  -Otros Documentos de Apoyo

 

Medicamentos

 

Otros productos

 

 

Definimos a este tipo de residuos como aquellos directamente asociados a la actividad asistencial.

 

RESIDUOS PELIGROSOS SANITARIOS

Son los producidos en la actividad asistencial y/o de investigación asociada, que conllevan algún riesgo potencial para los trabajadores expuestos o para el medio ambiente, siendo necesario observar medidas de prevención en su manipulación, recogida, almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación.

Infecciosos:

Son todos aquellos residuos que puedan transmitir las infecciones relacionadas en la tabla anexa y que se catalogan como Residuos del Grupo IIIa “Residuos Peligrosos Sanitarios”. En general los residuos biosanitarios difícilmente se pueden considerar como contaminantes del medio ambiente, ya que el número de microorganismos que pueden contener, no es superior al de las basuras urbanas

 

 

INFECCIONES

RESIDUOS CONTAMINADOS

FIEBRES HEMORRÁGICAS VÍRICAS

Fiebre de Congo-Crimea, de Lassa, Marburg, Ebola, Argentina (Junin), Boliviana (Machupo), Complejos encefalíticos trasmitidos por artrópodo vectores (arbovirus)

Todos

BRUCELLOSIS

Pus

DIFTERIA FARINGEA

Secreciones respiratorias

DIFTERIA CUTÁNEA

Secreciones de lesiones cutáneas

CÓLERA

Excretas

ENCEFALITIS DE CREUTZFELDT-JACOB

Material contaminado con: sangre, LCR y tejidos de infectividad alta

MUERMO/BORM

Secreciones de lesiones cutáneas

TULARÉMIA PULMONAR

Secreciones respiratorias

TULARÉMIA CUTÁNEA

Pus

ÁNTRAX CUTÁNEO

Pus

ÁNTRAX INHALADO

Secreciones respiratorias

PESTE BUBÓNICA

Pus

PESTE PNEUMÓNICA

Secreciones respiratorias

RABIA

Secreciones respiratorias

FIEBRE Q

Secreciones respiratorias

TUBERCULOSIS ACTIVA

Secreciones respiratorias

INFECCIONES QUE PRECISEN AISLAMIENTO DE CONTACTO (Colitis pseudomembranosa, conjuntivitis aguda viral, infecciones por residuos microorganismos multirresistentes, infecciones emergentes)

Residuos procedentes de la localización de la infección, en caso de ser sistémica todos los

 

Agujas y otro material punzante y/o cortante:

Se trata de cualquier objeto cortante y/o punzante utilizado en la actividad sanitaria y haya estado en contacto con fluidos corporales, con independencia de su origen.

Son fundamentalmente: Agujas, lancetas, pipetas, hojas de bisturí, portaobjetos, cubreobjetos, tubos capilares y otros tubos de vidrio...

 

Cultivos y reservas de agentes infecciosos:

Residuos de actividades de análisis o experimentación microbiológica:

Cultivos de agentes infecciosos que hayan estado en contacto directo con ellos. (placas de Petri, hemocultivos, extractos líquidos, caldos, instrumental contaminado, filtros de campana de flujo laminar, etc.).

Reservas de agentes infecciosos. Se incluyen en este apartado los residuos procedentes de la diálisis de pacientes con virus VHC, VHB y VIH.

En el caso de que dichos cultivos y/o reservas de agentes infecciosos sean sometidas a tratamiento de descontaminación y/o esterilización, pueden ser considerados y eliminados como Residuos del Grupo II “Residuos Sanitarios Asimilables a Urbanos”.

 

Vacunas vivas y atenuadas:

Viales y jeringas con restos de la vacuna y las vacunas caducadas.

Nota: Las vacunas inactivadas no suponen riesgo biológico y serán eliminadas como Residuos del Grupo II “Residuos Sanitarios Asimilables a Urbanos”

 

Sangre y hemoderivados en forma líquida:

Recipientes que contengan sangre o hemoderivados, u otros líquidos biológicos en cantidades mayores a 100 ml. Se trata siempre de líquidos, en ningún caso de materiales manchados o que hayan absorbido estos líquidos. Pequeñas cantidades de sangre o líquidos pueden ser vertidos al desagüe.

En el caso de orina, ésta ha de ser vertida al desagüe y el recipiente que la contuvo tratarse como residuos del grupo II.

Nota: Es importante que el vertido por el desagüe se haga con especial precaución, de forma que se eviten al máximo las salpicaduras y la formación de aerosoles. Por lo tanto, si el recipiente con líquido biológico es difícil de abrir, no se ha de intentar agujerearlo o forzarlo, sino que se ha de eliminar como Residuo sólido del grupo III.a. “Residuo Peligroso Sanitario”.

 

RESIDUOS QUÍMICOS Y CITOSTÁTICOS

Dentro de la clasificación, generalmente aceptada, para los residuos generados en Centros Sanitarios, se encuentra el Grupo III.b. En este grupo, se incluyen los siguientes tipos de residuos sometidos a la legislación específica de residuos peligrosos:

 

RESIDUOS DE MEDICAMENTOS CITOTÓXICOS Y CITOSTÁTICOS.

El término residuo citostático abarca a todos los restos de medicamentos anticancerosos no aptos para su uso terapéutico y a todo aquel material sanitario de un solo uso que haya estado en contacto con el fármaco ya sea en su preparación (viales, filtros, bolsas...) en la protección del manipulador (mascarillas, guantes, batas...) o en la administración a los pacientes (agujas, jeringas, gasas...), además las excretas de los pacientes que han recibido tratamiento con citostáticos.

Todos estos materiales contaminados, o potencialmente contaminados, deben seguir un proceso de eliminación de forma que no resulten nocivos ni para las personas ni para el medio ambiente.

Las principales fuentes de producción son:

Restos que quedan en el vial o ampollas sin utilizar.

Material desechable utilizado en la manipulación para conseguir un producto apto para su administración.

Mezclas intravenosas no administradas por circunstancias diversas.

Medicamentos caducados.

Productos provenientes de derrames y extravasaciones.

Excretas.

Atendiendo al grado de contaminación se pueden clasificar:

Material muy contaminado: como medicamentos caducados, y restos de ampollas, viales o sueros reconstituidos cuyo contenido sea igual o superior al 3% de su contenido en peso de citostáticos.

Material poco contaminado: el no incluido en el apartado anterior, como agujas, jeringas, ampollas y viales vacíos, guantes, etc.

Por su procedencia, los lugares donde habitualmente suelen generarse mayor cantidad de residuos son:

El Servicio de Farmacia: en él, normalmente, suele ubicarse la preparación centralizada de los fármacos citostáticos. Es el responsable de dictar normas y elaborar procedimientos respecto al almacenamiento, preparación, identificación, estabilidad, circulación, administración y control del buen uso de los medicamentos.

El Hospital de día: suele encargarse de la administración de los medicamentos antineoplásicos. A veces suelen realizarse reconstituciones ocasionales.

 

Unidades de internamiento: en hospitales monográficos y en hospitales con gran número de camas suelen ubicarse en unidades específicas de internamiento.

Residuos domiciliarios: cada vez más frecuentemente se tratan con estos fármacos a pacientes en régimen ambulatorio, con lo que el domicilio del paciente se ha convertido en un nuevo lugar de producción de este tipo de residuo.

 

Principios de eliminación

Evitación de residuos. Producción centralizada.

El primer principio en el manejo de residuos es evitar el propio residuo. En este punto, la producción centralizada de las preparaciones medicamentosas juega un papel crucial. Con ello se consigue ajustar al máximo el número de viales y ampollas necesario para las preparaciones intravenosas. Facilita un mejor conocimiento y aprendizaje de los manipuladores, favorece la instauración de circuitos de detección de errores lo que conlleva una mejor calidad del producto terminado y un aumento en la seguridad de los técnicos sanitarios. En resumen, añadir mediante la producción centralizada se conseguiría un ahorro en los costes y una mejor gestión de los residuos.

La ubicación de la unidad centralizada vendrá determinada por las circunstancias concretas de espacio y funcionalidad del establecimiento sanitario, pero su responsabilidad debiera de recaer sobre los servicios de farmacia por ser ellos los responsables de su adquisición, almacenaje, preparación y distribución de estos medicamentos.

Otra posible fuente producción de residuos citostáticos son las zonas de almacenamiento debido a las posibles roturas y derrames, debiendo seguirse una serie de recomendaciones al respecto:

Los medicamentos citostáticos deben almacenarse en el Servicio de Farmacia dependiente del establecimiento sanitario. En las unidades de hospitalización y en el Hospital de Día no deben acumularse medicamentos citotóxicos salvo los de administración inmediata. El personal responsable de su almacenaje debe recibir instrucción apropiada sobre los peligros de los fármacos citotóxicos, manipulación manejo correcto y procedimientos para solventar posibles roturas y derrames.

Se deben diseñar dispositivos que prevengan roturas en el almacenamiento de fármacos citotóxicos y limitar la extensión de las fugas.

Las áreas de almacenamiento de fármacos citotóxicos deben estar separadas del resto de medicamentos, incluyendo las refrigeradas, y claramente identificadas.

En el caso de su uso en Atención Primaria, los residuos serán retirados de los domicilios de los pacientes envasados convenientemente. Estos envases se desecharán posteriormente en los lugares adecuados en los distintos Centros en las mismas condiciones que el resto de residuos peligrosos hasta su retirada definitiva por el gestor autorizado.

Consideraciones a tener en cuenta en la Gestión de Citostáticos:

Cuando las agujas puedan contener restos de fármacos citostáticos, los contenedores no deben de incorporar ningún artilugio mecánico para desprenderlas, ya que es posible que restos de fármaco en ellas contenidos accedan al ambiente o a la zona trabajo.

Estos residuos no se han de acumular en las habitaciones de los enfermos ni en zonas donde se realicen actividades directas con los enfermos.

Los residuos han de contenerizarse lo antes posible para evitar accidentes inesperados o contaminación imperceptible a los ojos del manipulador.

Los envases se retirarán tan pronto se llenen, evitando su acumulación en las zonas de generación.

El personal involucrado en la retirada debe estar en conocimiento de los riesgos que conlleva su labor y tendrán que estar equipados con los medios técnicos que sean necesarios para su tarea habitual y para los casos de contaminación accidental.

Un caso particular dentro de la recogida sería el procedimiento en la recogida de residuos provenientes de derrames y roturas. Para toda esta operación, deberá disponerse en todas las unidades de producción de residuos citostáticos de un kit de derrames con un protocolo de actuación (Anexo 3).

Tratamiento de las excretas:

Se debe tener presente que una fracción variable de los fármacos se eliminan del organismo humano sin alteración, y que en muchas ocasiones sus metabolitos poseen actividad citotóxica, pudiendo ser esto especialmente importante cuando se administran dosis altas de estos medicamentos. El tiempo de eliminación de un fármaco es variable en función de su farmacocinética, dosis aplicada y vía de administración (Anexo 4). Por ser potencialmente tóxicas, las excretas de estos pacientes deberán ser manipuladas con precaución y se eliminarán diluidas en gran cantidad de agua.

 

ANEXO III

 

PROTOCOLO DE DERRAMES DE PRODUCTOS CITOTÓXICOS

KIT DE DERRAMES DE CITOTÓXICOS

 

Cantidades suficientes de papel absorbente (o polvo), gasas o toallas absorbentes, mejor si están impregnados de sustancias absorbentes como alginatos

Dos pares de guantes de polivilino o neopreno

Calzas para zapatos, gafas protectoras y bata

Mascarillas protectoras desechables para polvo, vapores y aerosoles.

Dos bolsas de residuos citostáticos claramente etiquetadas

Cantidad apropiada de solución alcalina o lejía.

Botellas de agua para eventuales irrigaciones

Recogedor y escobillas desechables

Todo el personal que maneja sustituir por manipula fármacos citostáticos debe familiarizarse con los procedimientos a seguir en caso de derrames.

 

PROCEDIMIENTO a seguir en caso de derrames:

En caso de derrame de material citostático en cualquier área que no sea el interior de una cabina citotóxicos el procedimiento es el siguiente:

 

Sacar el contenido del kit y colocarse la mascarilla, bata desechable de baja permeabilidad, gafas de seguridad, gorro, calzas y dos pares de guantes.

 

Limitar el área del derrame: colocar gasas o paños, mejor si están impregnados de sustancias absorbentes (alginatos), para cubrir el líquido del derrame y dejar que se empape. Si hubiese polvo en el derrame estas medidas se extremarán ya que el peligro de aerosoles es mucho mayor, para minimizarlo se colocará una gasa o paño y sustituir por procederemos a mojar mojamos con precaución esta gasa para que el polvo se disuelva y se absorba.

Con ayuda de gasas, introducir los residuos en bolsas de plástico, de color rojo y de galga 400, cerrarlas con grapas y echarlas al contenedor.

Limpiar el suelo contaminado, utilizando la fregona y el cubo reservado para este uso, en primer lugar con agua jabonosa. Después verter lejía concentrada en la zona contaminada y fregar posteriormente con solución de lejía diluida.

Desechar el material empleado en la bolsa de residuos citostáticos.

Todo el material contaminado deberá disponerse en unas bolsas de plástico resistentes, de galga 400, la cual permita el almacenamiento seguro de estos residuos e impida su rotura (sobre todo por objetos punzantes como agujas o trozos de vidrio). Las bolsas deben de estar rotuladas de forma que adviertan que el material que contienen está contaminado con citostáticos. Dichas bolsas se almacenarán en un contenedor rígido desechable hasta proceder a su eliminación final.

 

En el caso del uso de contenedores de un solo uso no se hace necesario el envasado previo en bolsas.

 

En ocasiones si el derrame es de gran dimensión podrían utilizarse sustancias neutralizantes. Pero esta práctica no está exenta de riesgo por tratarse de productos químicos irritantes, cuyo manejo inadecuado, o eventual rotura del envase que lo contiene, podría dar lugar a lesiones en los manipuladores. Para que la neutralización sea efectiva es necesario un tiempo idóneo de contacto que excede el tiempo prudencial de solución de un problema por derrame. Otro inconveniente es que existen lagunas de conocimiento sobre la toxicidad de los productos resultantes de la neutralización. Además, los agentes neutralizantes tienen caducidad y periódicamente habría que reponerlos con una nueva fabricación lo que aumentaría la probabilidad de accidente en los técnicos preparadores ya que son sustancias irritantes y corrosivas.

 

Por todo ello no parece aconsejable distribuir pequeñas muestras de agentes neutralizantes en el kit de derrame que se localizan en las unidades clínicas donde se realizan la administración de los medicamentos citostáticos. Si debe figurar en el protocolo de derrame la consigna de que ante la ruptura o derrame de un preparado citostático, debe llamarse lo antes posible al Servicio de Farmacia, que evaluará la conveniencia o no de un tratamiento con agentes neutralizantes.

 Neutralizantes químicos:

CITOSTÁTICO

NEUTRALIZANTE

Actinomicina D

Hidróxido sódico 1 N

Asparraginasa

Acido clorhídrico 1 N

Bleomicina

Hidroxido sódico 1 N; Hipoclorito 5%

Carboplatino

Tiosulfato sódico 5%

Carmustina

Tiosulfato sódico 5%; Bicarbonato sódico 5%

Ciclofosfamida

Hipoclorito sódico 55; Hidróxido sódico 1 N

Cisplatino

Tiosulfato sódico 10%

Citarabina

Acido clorhídrico 1 N; Tiosulfato sódico 5%

Dacarbacina

Tiosulfato sódico al 10%; Acido Sulfúrico 10%

Daunorubicina

Hipoclorito sódico 10%

Doxorubicina

Hipoclorito sódico 10%

Epirubicina

Hipoclorito sódico 10%

Etoposido

Hipoclorito sódico 5%; Hidróxido sódico 1 N

Fluorouracilo

Hipoclorito sódico 5%; Hidróxido sódico 1 N

Fludarabina

Tiosulfato sódico 5%

Idarubicina

Hipoclorito sódico 10%

Ifosfamida

Hidróxido sódico 1 N

Mecloretamina

Tiosulfato sódico 5% + Bicarbonato sódico 5%

Melfalan

Tiosulfato 5% + Hidróxido sódico 1 N

 

 

 

 

 

 

Metotrexate

Hidróxido sódico 1 N

Mitomicina

Hipoclorito sódico 5%; Acido clorhídrico 1 N

Mitoxantrona

Hidróxido sódico 1 N

Mitramicina

Fosfato trisódico 10%

Paclitaxel

Acido clorhídrico 1 N

Teniposido

Hidróxido sódico 1 N

Tiotepa

Agua hirviendo

Vinblastina

Acido clorhídrico 1 N; Agua caliente

Vincristina

Acido clorhídrico 1 N; Hipoclorito sódico 5%

Vindesina

Acido clorhídrico 1 N; Hipoclorito sódico 5%

Vinorelbina

Acido clorhídrico 1 N; Hipoclorito sódico 5%

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ANEXO IV

 

TRATAMIENTO DE LAS EXCRETAS DE PACIENTES CON TTº CITÓSTATICO

 

Se debe tener presente que una fracción variable de los fármacos se eliminan del rganismo humano sin alteración, y que en muchas ocasiones sus metabolitos poseen actividad citotóxica, pudiendo ser esto especialmente importante cuando se administran dosis altas de estos medicamentos. El tiempo de eliminación de un fármaco es variable en función de su farmacocinética, dosis aplicada y vía de administración. A continuación se documenta los tiempos de eliminación de distintos fármacos citostáticos.

 

Las excretas deberían de recibir el mismo proceso de eliminación que el resto de residuos citostáticos, pero razones de factibilidad hacen que actualmente sea muy complejo cumplir con lo recomendado. Como mínimo, debe disponerse de baños dotados de un sistema que permita el lavado continuo o bien disponer de un sistema de evacuación independiente y dirigido a un colector para materiales peligrosos hospitalarios, con arqueta de registro. Sin embargo, deben dictarse unas normas para que el personal sanitario tome medidas de protección, como en el caso general de la manipulación de citostáticos, llevando dobles guantes de látex, bata impermeable, mascarilla y gafas de protección cuando exista riesgo de salpicadura, y evitando todo contacto cuando se estén manipulando estas excretas. Si no es posible tratar las excretas con un neutralizante específico, serán abocados al desagüe diluidos con una gran cantidad de agua.

Cuando se utilicen las excretas para la determinación de pruebas analíticas, la recogida, almacenamiento y manipulación deberá realizarse con especial precaución.

La lencería de pacientes que hayan recibido tratamiento citostático en las últimas 48 horas y que esté muy contaminada con excretas y vómitos se desecharán en las bolsas destinadas a los contenedores de residuos citostáticos. Si esta lencería estuviera poco contaminada se colocará en unas bolsas de material lavable y éstas, a su vez, en unas bolsas impermeables identificadas. Una vez en la lavandería, tras retirar la bolsa impermeable, se sumergirán en lejía y posteriormente se procederá al lavado habitual. El personal directamente en contacto con la lencería deberá ir protegido con guantes de látex y bata.

 

Fármaco Citostático y Tiempo de Protección de las Excretas Fármaco

Vía de administración

Tiempo de Precaución

Bleomicina

i.m; s.c.

Orina: 72 h (50% en las primeras 24h)

Busulfan

p.o.

Orina: 12-24 h

Carboplatino

i.v.

Orina: 24-48h (60% en las primeras 24h)

Cloranbucilo

p.o.

Orina: 48 h

Cisplatino

i.v.

Orina: 7 días

Ciclofosfamida

i.v; or;

Orina: 72 h; heces: 5 días

Citarabina

iv; sc; im; it

Orina: 24h

Dactinomicina

Iv

Orina: 5 días (20% primeras 24 h); heces: 7 días

Daunorubicina

Iv

orina: 48 h; heces: 7 días

Doxorubicina

Iv

Orina: 6 días; heces: 7 días

Epirubicina

Iv

Orina: 7 días; heces: 5 días

Etopósido

or; iv

Orina: 4 días; heces: 7 días

Fluorouracilo

iv.; ia; piel, intraocular

Orina: 48 h

Ifosfamida

Iv

Orina: 48 h

Mecloretamina

Iv

Orina: 48 h

Melfalan

Or

Orina: 48 h; heces: 7 días

Mercaptopurina

Or

Orina: 48-72 h (50% en las primeras 24 h)

Metotrexato

or; iv; im; it; ia

Orina: 72 h; heces: 7 días

Mitomicina

iv; ia; ip; intraocular

Orina: 24 h

Mitoxantrona

Iv

Orina: 6 días; heces: 7 días

Tioguanina

Or

Orina: 24 horas

Tiotepa

iv; im; it

Orina: 72 h

Vinblastina

Iv

Orina: 4 días; heces: 7 días

Vincristina

Iv

Orina: 4 días; heces: 7 días

 

Iv:intravenosa; im:intramuscular; or:oral; it:intratecal; ip:intraperitoneal; ia:

intraarterial

 

  • Informe (PDF 228.48KB 11-11-2024)

 

 

Última Actualización de la Página: 16/02/2026 20:21:36