Ubicación: Consulta 6 C26
Profesionales responsables:
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Mª Esther Hidalgo Carmona
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Isabel Rodríguez García
La consulta de Radiofrecuencia se encuentra en la consulta C26 de la 6ª planta del pabellón de consultas externas del hospital.
Los miomas uterinos son los tumores benignos más comunes en las mujeres. La mayoría son asintomáticos pero aproximadamente un 25% de las mujeres experimentan clínica como sangrados abundantes, síntomas compresivos, dispareunia, dismenorrea secundaria y dolor pélvico.
El tratamiento de los miomas sintomáticos puede ser médico con anticonceptivos, fármacos agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), o bien quirúrgico mediante miomectomía e histerectomía. En los últimos años, ha surgido una creciente necesidad de opciones seguras y eficientes para el tratamiento de los miomas uterinos sintomáticos conservando el útero para mantener su potencial reproductivo; entre estos tratamientos conservadores se encuentran la embolización uterina y la ablación mediante radiofrecuencia.
La técnica de ablación por radiofrecuencia está basada en la aplicación de una corriente eléctrica de alta frecuencia que produce calor en el interior del mioma, consiguiendo una necrosis coagulativa o muerte celular irreversible del tejido miomatoso y de los vasos sanguíneos. El tejido necrótico es reabsorbido posteriormente, consiguiendo reducciones de volumen del mioma entorno al 60-80% entre los 6 meses y el año posterior al tratamiento.
La ablación se realiza vía transvaginal con control ecográfico mediante un electrodo que es insertado a través de una guía adaptada a la sonda vaginal. El procedimiento se realiza de forma ambulatoria, en régimen de hospital de día, bajo sedación, con una duración de entre 10 y 30 minutos en función del tamaño del mioma. Las pacientes por lo general pueden y reanudar su actividad normal a las pocas horas o al día siguiente.
Indicaciones de la técnica
La ablación por radiofrecuencia puede realizarse en todos aquellos miomas que sean accesibles por vía transvaginal, preferiblemente con tamaños no mayores de 8 cm.
Sus indicaciones más precisas son:
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Miomas submucosos tipo II, de difícil acceso por vía histeroscópìca.
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Miomas intramurales que deforman endometrio, inaccesibles por ninguna vía quirúrgica.
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Miomas en mujeres jóvenes, con deseos genésicos diferidos, como prevención secundaria.
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Miomas que produzcan fuertes hemorragias, independientemente de su tamaño, en las que la cirugía esté contraindicada o no sea aceptada por la paciente.
Criterios de exclusión
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Miomas subserosos con componente intramural < 50% o pediculados.
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Pacientes con más de tres miomas a tratar.
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Pacientes con adenomiosis.
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Miomas mayores a 8 o 10 cm de diámetro máximo (criterio relativo)
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Pacientes con sospecha de proceso infeccioso pélvico
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Proceso neoplásico
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Indicaciones anestésicas que contraindiquen sedación o procedimiento anestésico.
Tras el procedimiento se realizarán revisiones en consulta a los 3,6 y 12 meses de la intervención.