La tecnología sanitaria es indisoluble del proceso asistencial y, por lo tanto, contribuye de forma decisiva a la mejora de los resultados en salud para el paciente, en forma de diagnósticos más precisos y/o precoces, tratamientos más eficaces, procesos asistenciales más eficientes o mejores resultados (tasa de supervivencia, recuperación estado salud, reducción efectos adversos tratamiento, etc.).
Además, la gestión del equipamiento electromédico tiene una repercusión directa en la protección de la seguridad para el paciente.
En la gestión del equipamiento electromédico podemos contemplar varias fases:
- adquisición
- recepción, instalación y puesta en servicio
- gestión del mantenimiento
- gestión de equipamiento electromédico en materia de seguridad del paciente.
- la planificación de la renovación tecnológica
- gestión de residuos y la retirada de equipos
Este apartado desglosará la gestión del mantenimiento a distintos niveles:
- la definición de políticas de mantenimiento y las responsabilidades,
- formación, información y manuales
- las buenas prácticas en mantenimiento correctivo, preventivo y predictivo
- comunicación de incidencias: Gestión del Mantenimiento Asistido por Ordenador (GMAO), en nuestro caso, la aplicación corporativa MANSIS.