En esta página:
- ¿Qué es el déficit de alfa-1 antitripsina?
- ¿Es frecuente el déficit de alfa-1 antitripsina?
- ¿Cómo se manifiesta el déficit de alfa-1 antitripsina?
- ¿Cómo se diagnostica el déficit de alfa-1 antitripsina?
- ¿Cómo se determina la gravedad del déficit de alfa-1 antitripsina?
- ¿Tiene tratamiento el déficit de alfa-1 antitripsina?
- ¿Qué puedo hacer para vivir mejor con la EPOC por déficit de alfa-1 antitripsina?
- Retos actuales del déficit de alfa-1 antitripsina
- Enlaces de interés
¿Qué es el déficit de alfa-1 antitripsina?
La alfa-1 antitripsina (AAT) es el inhibidor de proteasas más abundante en el organismo y, aunque está presente en todos los tejidos, su actividad fundamental se centra en el pulmón al que protege del daño provocado por el humo del cigarrillo y las infecciones respiratorias.
El déficit de alfa-1 antitripsina (DAAT) se caracteriza por concentraciones anormalmente reducidas de AAT en plasma. Se consideran normales valores entre 116 y 232 mg/dl. El DAAT es una de las causas genéticas más conocidas y frecuentes que, en sus formas graves (AAT< 60 mg/dl), predispone al desarrollo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfisema o hepatopatías. Se estima que entre el 1%-3% de los pacientes con EPOC y el 2%-3% de los enfisemas presentan DAAT.
¿Es frecuente el déficit de alfa-1 antitripsina?
El DAAT es una de las enfermedades hereditarias de mayor prevalencia por encima incluso de la fibrosis quística. Afecta principalmente a sujetos de raza caucásica de herencia europea, con una prevalencia estimada del genotipo grave más común (Pi*ZZ) de 1:2.000-5.000 individuos en Europa. Se estima que en España pueden existir alrededor de 12.000 individuos con DAAT grave homocigotos Pi*ZZ.
¿Cómo se manifiesta el déficit de alfa-1 antitripsina?
Las principales patologías asociadas al DAAT son enfisema pulmonar, EPOC y hepatopatías. Los individuos homocigotos Pi*ZZ, presentan un riesgo elevado de desarrollar hepatopatías crónicas especialmente en la edad neonatal y en adultos varones mayores de 50 años.
La enfermedad pulmonar en el DAAT se suele presentar con los síntomas habituales de la EPOC pero de inicio más precoz: tos, expectoración y dificultad para respirar (disnea). La disnea, que suele aparecer con la actividad física, inicialmente la presentan al subir escaleras o caminar cuesta arriba, pero cuando la enfermedad progresa la disnea puede aparecer para actividades cotidianas como vestirse o asearse. Otros síntomas en fases más avanzadas son opresión en el pecho y cuando se afecta el corazón puede aparecer hinchazón o edema en los tobillos y en las piernas. Es habitual que, en el curso de su enfermedad, sufran descompensaciones que agraven sus síntomas (agudizaciones o exacerbaciones).
Entre los individuos con DAAT grave Pi*ZZ, un 60% presentará los primeros síntomas a los 40 años y hasta un 90% a los 50 años. En personas no fumadoras, los síntomas se retrasan unos 10 años.
¿Cómo se diagnostica el déficit de alfa-1 antitripsina?
El diagnóstico del DAAT se fundamenta en la determinación de la concentración sérica de la AAT y, en los casos deficitarios, en la identificación del genotipo dado que es una enfermedad genética y hereditaria. El DAAT debe sospecharse en presencia de diferentes cuadros clínicos:
- La forma clásica: adulto joven, fumador o no, con disnea progresiva y enfisema evolucionado.
- Otros pacientes se diagnostican en edades más avanzadas tras años de clínica y EPOC con enfisema.
- Otros están asintomáticos y se diagnostican en los estudios familiares, cribados epidemiológicos, o por la presencia de alteración hepática en la infancia o en la edad adulta.
¿Cómo se determina la gravedad del déficit de alfa-1 antitripsina?
La gravedad del DAAT se determina en base a los hallazgos clínicos (EPOC, enfisema, hepatopatía).
La gravedad de la EPOC y el enfisema se determina teniendo en cuenta la intensidad de los síntomas, la historia de agudizaciones, al grado de obstrucción al flujo aéreo, la afectación del intercambio gaseoso y la extensión del enfisema en el TCAR (tomografía computarizada de alta resolución) de tórax.
La gravedad de la hepatopatía viene determinada por la afectación de las enzimas hepáticas y las pruebas de imagen (ecografía, elastografía o angioresonancia hepáticas).
¿Tiene tratamiento el déficit de alfa-1 antitripsina?
La persona con DAAT grave no fumadora o exfumadora con función pulmonar y hepática normal no precisa tratamiento, sólo seguimiento clínico. Si es fumadora activa, habrá que informarle sobre los riesgos del consumo de tabaco, y proponer un programa de ayuda para dejar de fumar.
La EPOC por DAAT tiene el mismo tratamiento que la EPOC por tabaco o por otras causas. Se elaborará un plan de tratamiento y seguimiento que tenga en cuenta la gravedad de la EPOC y que incluya: la educación sobre estilos de vida y autocuidados, el tratamiento farmacológico, la rehabilitación respiratoria y las vacunas recomendadas.
La terapia farmacológica de la EPOC estable se ajustará a la gravedad, se basará fundamentalmente en la administración de broncodilatadores por vía inhalada.
La rehabilitación respiratoria debe ofrecerse a todos los pacientes con disnea a pesar de recibir tratamiento farmacológico adecuado.
Estudios aleatorizados han demostrado la eficacia clínica del tratamiento de reposición con AAT por vía intravenosa para frenar la progresión de la enfermedad pulmonar. En los pacientes que cumplan los criterios para su indicación, el tratamiento debe instaurarse lo antes posible. En la enfermedad hepática por DAAT este tratamiento no es efectivo.
¿Qué puedo hacer para vivir mejor con la EPOC por déficit de alfa-1 antitripsina?
Usted vivirá mejor y más años si sigue una serie de recomendaciones generales que se presentan a continuación:
- Evite el tabaco y ambientes contaminados.
- Cuide su alimentación.
- Realice ejercicio físico regularmente.
- Vacúnese contra la gripe y el neumococo.
- Utilice adecuadamente la medicación y conozca sus efectos.
- Reconozca las descompensaciones o agudizaciones.
Retos actuales del déficit de alfa-1 antitripsina
A pesar de esta conocida relación, la EPOC secundaria a DAAT continúa siendo un reto por ser una enfermedad con un elevado infradiagnóstico debido a su baja sospecha clínica.
El principal reto es realizar un diagnóstico precoz de la EPOC por DAAT. Si usted ha fumado o fuma actualmente y tiene síntomas respiratorios, deje de fumar y acuda a su médico para su valoración. Le será realizada una espirometría para poder confirmar o descartar el diagnóstico de EPOC y se le determinará la concentración de alfa-1 antitripsina en sangre. En este sentido, hay que recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS), las sociedades científicas nacionales e internacionales (SEPAR, ATS, ERS…), la Guía Española de EPOC (GESEPOC) y la Iniciativa Global para la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (GOLD) recomiendan determinar la concentración sérica de la AAT a todos los pacientes con EPOC, en al menos una ocasión.
Otros retos son mejorar el conocimiento de esta enfermedad desde un punto de vista básico (etiopatogenia y epidemiología), así como de su tratamiento.
Enlaces de interés
Centro andaluz de alfa-1 antitripsina: https://centroandaluzalfa1.org/ (enlace externo)
Vivir con déficit de alfa-1 antitripsina: https://alfa1.org.es/diagnostico/vivir-deficit-aat/ (enlace externo)
Vivir con EPOC: https://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/salud_5af1956fc7596_epoc_vivir.pdf (enlace externo)
Vídeos ilustrativos: